Hoy nos alejamos de nuestra tierra venezolana para trasportarnos a un lugar realmente mágico. Son muchos los que consideran al archipiélago canario como un troco de auténtico paraíso. Las ocho islas que componente principalmente esta región, ubicada al oeste de la costa africana pero perteneciente a España como su último territorio de ultramar, componen un mosaico tropical de sol, playas y naturaleza como pocas veces se puede ver en ningún otro lugar. Y es que no hablamos solo de un lugar paradisíaco en cuanto a sus playas de arena fina y aguas atlánticas cristalinas, sino también de toda la naturaleza que componen estas islas, cambiante de una a otra, como si fueran partes de diferentes mundos que se han reunido en una sola región, para que podamos conocerlos todos de una manera mucho más sencilla y rápida.
Tenemos las formaciones volcánicas de Lanzarote, los paisajes de acantilados rocosos en El Hierro y los lugares desérticos en Fuerteventura, con unas dunas kilométricos que más recuerdan al Sahara que a cualquier región española. Sin embargo, seguramente la isla que se lleva la palma en cuanto a combinación de diferentes ambientes naturales es Tenerife. Aquí encontramos el Teide, el pico más alto de toda España, pero también playas muy especiales, en combinación con lugares donde la exótica naturaleza se expande de una forma increíble. Uno de los más populares es el Parque Rural de Anaga, ubicado en la parte norte de la isla, que cada vez está recibiendo más visitantes al haberse convertido en una de las zonas naturales favoritas de las Canarias.