El Nuevo Circo de Caracas icono cultural de Venezuela

El 17 de enero de 1916, bajo la presidencia del general Juan Vicente Gómez, el Concejo Municipal del Distrito Federal aprueba un contrato celebrado entre Juan Crisóstomo Gómez

El general Eduardo G. Mancera, mediante el cual este último se compromete a construir un circo o plaza de toros para sustituir el antiguo Circo Metropolitano, aprovechando el espacio que ocupaba el antiguo matadero municipal. Mancera constituye la Compañía Anónima Nuevo Circo de Caracas, empresa a la que traspasa los derechos y obligaciones contraidos por él. La compañía inicia formalmente las obras en septiembre de ese año, encargado su diseño y construcción a los arquitectos Alejandro Chataing y Luis Muñoz Tébar. Contando con un aforo para doce mil espectadores, la nueva plaza de toros es construida en estilo neo-morisco, utilizando la técnica del concreto armado, la cual era todavía experimantal en Venezuela, siendo abierta al público el domingo 23 de febrero de 1919 . El día de su apertura los más importantes diarios de la época, El Universal, La Religión y El Nuevo Diario, dedicaron su primera página a este gran acontecimiento que cambió el estilo de vida de los caraqueños. Dos toreros de Bilbao, España, Serafín Vigiola “Torquito” y Alejandro Sáez “Alé”, estrenaron en horas de la mañana el ruedo con ganado criollo perteneciente al General Juan Vicente Gómez. Por la noche se dio la inauguración de la temporada cinematográfica, con la película El Conde de Montecristo, a proyectarse en una enorme sala con pantalla grande e iluminación eléctrica.

En el contrato firmado entre el gobernador Gómez y Mancera se estipulaba el usufructo del edificio por parte del contratista durante un período de treinta años, al final del cual pasaría a ser del completo dominio de la Municipalidad de Caracas. En noviembre de 1927 la compañía anónima creada por Mancera vende la construcción al coronel Gonzalo Gómez, otro de los hijos del Presidente, quien dos años más tarde, en 1929, también logra adquirir el terreno de la Municipalidad de Caracas, convirtiédose en el único dueño del inmueble. En los años 1928 y 1944 el edificio es objeto de importantes reformas.En 1940, Gonzalo Gómez abandona el país y vende el Nuevo Circo de Caracas a Luis R. Branger, conocido empresario taurino de la época.

Tras la muerte del presidente Gómez se inicia la apertura a la participación política en el país. A mediados de 1937 en el ruedo del Nuevo Circo se practica el conteo de votos de una de las primeras elecciones populares realizada en Venezuela: la de los concejales de la Municipalidad de Caracas. Por su capacidad, en la década de 1940 el edificio se convierte en tribuna para los líderes de las emergentes fuerzas políticas. En 1948, con motivo de la toma de posesión del presidente Rómulo Gallegos, la Dirección de Cultura del Ministerio de Educación Nacional organiza la llamada “Fiesta de la Tradición”, evento dirigido por Juan Liscano y Abel Vallmitjana que se lleva a efecto en el Nuevo Circo, en el cual se presentaron, juntas por primera vez, manifestaciones folklóricas de todo el país.

Durante muchos años el Nuevo Circo de Caracas fue el principal centro de espectáculos de la capital venezolana, llegando a funcionar simuláneamente como teatro y cinematógrafo, y dando cabida a la práctica del boxeo y la lucha libre. No obstante, con los años fue cayendo en desuso y su deterioro fue progresivo. Con la inauguración del Poliedro de Caracas en 1974 fue desplazado como lugar privilegiado de espectáculos, siendo cerrado definitivamente por sus dueños en 1997. El 8 de octubre de 1984 la Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación declara Monumento Histórico Nacional al edificio, acción que fue apelada por sus dueños el año siguiente, dejando la medida sin validez. Una nueva ordenanza aprobada por la Municipalidad en 1987 promovía nuevamente su conservación, medida que fue anulada por la Corte Suprema de Justica en 1998. Previendo la posibilidad de su demolición, ese mismo año el Instituto del Patrimonio Cultural lo declara “Bien de Interés Cultural”.

A partir de 2005 el Cabildo Metropolitano inicia un proceso de expropiación y pago de compensaciones. Se elabora un proyecto restauración por parte de la Alcaldía mayor de Caracas, bajo el gobierno Metropolitano del Dr. Juan Barreto, a través del Instituto Metropolitano de Patrimonio Cultural de Caracas, gracias al cual se recupera la fachada y su policromía original, como parte de un proyecto completo de revitalización de la edificación y nuevas adecuaciones con edificios perimetrales que terminaban de armar la manzana urbana, con miras a que el edificio fuera un centro artístico y cultural, proyecto a cargo del Arquitecto Restaurador Luis Guillermo Marcano.

Luego de las recientes elecciones de noviembre de 2008, el Nuevo Circo fue transferido en una dudosa maniobra política, no aclarada ni por los entes públicos ni por los medios de comunicación, desde la Alcaldía Metropolitana de Caracas a la Alcaldía del Municipio Bolivariano Libertador. Permaneciendo cerrado durante un breve lapso de tiempo, a inicios de 2009.

La edificación fue retomada nuevamente a finales del primer trimestre del 2009, y hoy día en las instalaciones funciona el Núcleo Endógeno de Desarrollo Cultural Nuevo Circo de Caracas, donde se facilitan talleres de danza, teatro, música, artes audiovisuales y artes circenses para la comunidad, adicional se han desarrollado gran variedad de eventos donde convergen diversas propuestas escénicas y culturales de la ciudad de Caracas.

Periodista/redactor: Jhondry Blanco, Iconos de Venezuela

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