¿Quiénes son los emigrantes de hoy? ¿Por qué se desplazan?

El fenómeno migratorio es tan antiguo como el hombre y tan reciente, al mismo tiempo, como otras fuerzas que conforman el mundo de la post-Guerra Fría. A lo largo de la Historia, las migraciones han actuado como fuente impulsora del progreso humano, en buena medida una fuerza positiva para individuos y civilizaciones. En la era contemporánea, las migraciones han sido sobre todo el producto de la revolución agrícola y la urbanización. Al mismo tiempo, las migraciones contemporáneas son, cada vez más, el resultado de guerras, carencias de derechos humanos y pobreza.

La inmensa mayoría de los emigrantes se desplazan dentro de su propio país. El segundo grupo en número es el de quienes atraviesan las fronteras nacionales dentro del mundo en desarrollo, y un parte relativamente pequeña del total de emigrantes tienen como destino los países desarrollados. Aunque proporcional- mente son los menos, el número de los que vienen al mundo desarrollado es considerable, y va en aumento. En algunos países receptores de inmigración, en Europa particularmente, existe la percepción de que la nación ha perdido el control sobre su destino, debido a que muchos de los inmigrantes actuales no entran de modo legal, o tienen rasgos r

aciales, étnicos o religiosos que los diferencian de las sociedades de acogida. Esta percepción ha dado lugar a un intenso debate político y a peticiones de drásticos cambios en las políticas migratorias.

En el ámbito internacional, los crecientes flujos migratorios y los movimientos masivos de población por motivos de emergencia, tengan o no como destino a países de la Trilateral u otras naciones industriales avanzadas, se producen en un periodo de transición histórica global. Con el fin de la Guerra Fría, estamos entrando en una nueva era de las relaciones internacionales cuyos perfiles aún están por determinar. Algunas voces predicen cambios tan profundos como los que siguieron a la Revolución Francesa o a la bolchevique 1.

Lo cierto es que los cambios que conocemos están desencadenando irresistibles procesos de fragmentación política y social, al mismo tiempo que aumenta la dependencia entre las naciones en términos económicos y de seguridad. El aumento de las presiones migratorias, en estos tiempos de incertidumbre y trans- formaciones extraordinarias, puede ser una fuente de inestabilidad política y peligrosos trastornos sociales. Las migraciones internacionales aparecen como un factor crucial de la paz y la seguridad en una nueva era.

Periodista/Redactor: Antonio Pestana

@iconosvenezuela

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