¿Qué es el Tratado de Cooperación Amazónica?

El Tratado de Cooperación Amazónica (TCA) fue suscrito el 3 de julio de 1978 por Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela con el fin de promover acciones conjuntas para el desarrollo armónico de la Cuenca Amazónica.

Los países miembros asumieron entonces el compromiso común con la preservación del medio ambiente y la utilización racional de los recursos naturales de la Amazonía.

El Tratado prevé la colaboración entre los países miembros para promover:

  • La investigación científica, tecnológica y el intercambio de información;
  • La utilización racional de los recursos naturales;
  • La libertad de navegación de los ríos amazónicos;
  • La protección de la navegación y del comercio;
  • La preservación del patrimonio cultural;
  • Los cuidados con la salud;
  • La creación y operación de centros de investigación;
  • El establecimiento de una adecuada infraestructura de transportes y comunicaciones;

  • El incremento del turismo y el comercio fronterizo.

Todas estas medidas deben desarrollarse mediante acciones bilaterales o de grupos de países, con el objetivo de promover el desarrollo armónico de los respectivos territorios.

El TCA es un tratado que sirve de marco para concertar acuerdos sobre temas específicos y tiene la flexibilidad necesaria para ajustarse a los cambios y necesidades de la región.

En 1995, las ocho naciones decidieron crear la OTCA (Organización del Tratado de Cooperación Amazónica) para fortalecer e implementar los objetivos del tratado.

La enmienda al TCA fue aprobada en 1998 y la Secretaría Permanente fue establecida en Brasilia en diciembre de 2002.

Hoy el Tratado cumple 34 años.

Colocando el país que somos en el lugar que todos queremos.

Cristina Guerrero, Iconos de Venezuela
@iconosvenezuela

Las potencialidades más evidentes que surgen del diagnóstico integrado de cada región fronteriza son:

- Las condiciones de las zonas estudiadas en general son propicias para iniciar un programa de mejoramiento de la producción y productividad agropecuaria regional. Aunque el mercado es restringido, el incremento de la producción local puede mejorar el autoabastecimiento, disminuir el volumen de las importaciones y aún generar saldos de exportación en algunos rubros;- Los parques naturales y otras áreas silvestres pueden tener nuevas funciones – mediante un adecuado manejo – como centros de reproducción y repoblación de fauna nativa, de conservación de la biodiversidad, y como ejes para el desarrollo del ecoturismo;

- En las zonas fronterizas estudiadas existen posibilidades para instalación de empresas que se beneficien con capitales, materias primas, tecnología, y mercado de ambos países.

Es importante señalar el potencial de biodiversidad y recursos genéticos existentes en la región, como una de las características más significativas, común a todos los planes y programas.

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