ELENA GIL 30 AÑOS DE VIDA ARTÍSTICA. UNA TROVADORA PARA ARRULLAR CON SU CANTO A VENEZUELA Y EL MUNDO. PARTE II

Evelyn Navas Abdulkadir, Ecnapro Asesoría Comunicacional para OSV/Venezuela Sinfónica

Como indicabamos en la primera parte esta venezolana de origen Pemón nos sigue narrando sus andanzas, ahora por el mundo sinfónico.

Un gran inicio con sabor sinfónico

En Julio de 1990 fue a La Habana, Cuba y se llevó la gran sorpresa de su vida como artista: “Yo no leo música. Había ensayado con Aquiles Báez aquí antes de irme y él me marcó las partituras y con esos papeles viajé y los entregué antes del ensayo, pensando más bien en una banda de pocos músicos, como siempre hago, y mi sorpresa fue mayúscula cuando entro al escenario y descubro que se trataba de un ensayo con una orquesta sinfónica entera. Fue una gran emoción y la vez una gran angustia. El director, Miguel Patterson, me hizo sentir cómoda y confiada. Imagínate, era el Festival Internacional del Bolero y asistíamos representantes de México y Venezuela, así que era un compromiso mayor. No sólo di un concierto, sino varios, acompañada por la Orquesta Sinfónica de la Radio y la Televisión de Cuba”, narra Elena Gil, muy emocionada.

Ese es un evento que siempre recordará y en sus 30 años de trayectoria, nunca olvida ese sentimiento de ser acompañada por una sinfónica en pleno: “Aunque confieso que yo siempre soñé con estar en un escenario junto a alguna orquesta sinfónica del país, pero se dio en el camino que fuera con la Orquesta Sinfónica de Venezuela (OSV). No sólo por ser la pionera, sino por la ascendencia que tiene en el continente. ¿La verdad? Otra vez me volvieron a sorprender cuando me dicen que asista al ensayo de Fitven 2013, yo iba sólo a ver, pero fue una gran sorpresa para mí cuando me dicen que me esperan para cantar con la OSV y Oscar D’León, nada más y nada menos. Pasé tiempo asimilando ese concierto, incluso días después lo busqué en youtube y sentada frente al computador hasta me di el lujo de aplaudirme y sentirme orgullosa de mi trabajo como solista frente a la OSV,  porque fue sencillamente magnífico. Estoy muy feliz de haber compartido escenario con músicos de primera. Este fue el ‘acontecimiento telúrico’ de mi 2013, estar junto a los nominados al Grammy Latino, la OSV y allí me dije a mi misma, ‘algo cósmico pasa aquí’”.

En estos 30 años cantando, Elena Gil dice que siempre ha sido bendecida por estar rodeada de músicos maravillosos: “Se aprende de cada uno de ellos, incluso a disciplinarte, a estudiar y a vocalizar. Yo tuve una gran maestra, Magdalena León, quien vivió muchos años aquí en el país y después se regresó a Argentina. Cada vez que viene aprovecho para renovarme con ella. Sería feliz si pudiera vocalizar todos los días. La técnica y el cuidado del instrumento vocal es muy importante y además, soy feliz también cuando canto con otras grandes venezolanas, siempre aprendiendo y compartiendo momentos felices”.

Soy del público y para el público

“Canto con sentimiento y poesía”, nos dice Elena Gil. “Le hablo a la gente, al público cantando y es mi mayor satisfacción cuando veo que sí se entiende el mensaje, que les llega. Con la música y el canto puedo hacer trasladar a alguien hacia las dunas y las tunas del Estado Falcón, con el tema Sombra en Los Médanos. La música te recrea a Venezuela, la redescubres con el canto del ordeño de un Simón Díaz, o con el joropo llanero que te lleva hacia esas tierras maravillosas de Apure, o la Caracas Vieja con sus techos rojos con el tema de Billo Frómeta. No creo que haya un venezolano que no aprecie eso. Y a los nuevos compositores, los jóvenes, los insto a componer, no a descomponer. Confío en esta generación bonita que busca y valora a nuestro país a través de la música”.

Sobre la música indígena de nuestro país, nos habla de su riqueza: “Hay muchísima investigación en Venezuela sobre el tema. Desde hace 14 años se le ha dado más importancia y ahora se trata como si fuera una Caja de Pandora. Hasta existen grabaciones in situ disponibles para quien quiera acercarse a este patrimonio sonoro, en el Archivo de la Nación o en la Biblioteca Nacional, por ejemplo. Suelo cantar temas de las algunos etnias de mi país para dejarle a la gente ese legado, que se vinculen con la simbología indígena tan en conexión con el Cosmos”.

“El día de la Resistencia Indígena, escuché a una kariña, a un chamán del Amazonas y un indígena peruano. Incluso le pedí a este último que me diera su canción para incluirla en mi repertorio, porque es un tema bellísimo, y me siento responsable por este legado magnífico para nosotros como país. Lo importante del canto indígena es que es muy rítmico, fácil de seguir y de aprender, es más como un canto infantil y sería una gran sueño que se enseñara en nuestras escuelas”.

Actualmente, Elena Gil trabaja en la grabación de un disco con su repertorio ya emblemático, con temas de toda América Latina, y está en la fase de pre-producción con la Orquesta Sinfónica de Venezuela. “Estoy muy orgullosa de la evolución del movimiento sinfónico en nuestro país, tenemos a la primera orquesta de Latinoamérica y la música académica debería estar siempre estado al alcance de todos. Es un gran esfuerzo de todos los músicos por llevar nuestra música popular también con acordes sinfónicos. Y eso hay apoyarlo y difundirlo. Estamos en el primer nivel del movimiento sinfónico a nivel mundial y eso en parte se le debe a la abanderada, la Orquesta Sinfónica de Venezuela”.

Noticias relacionadas
  • No existen noticias relacionadas a esta noticia