Una leyenda llamada “La Pastora”

La Pastora es una de las parroquias más emblemáticas de Caracas, con una ubicación geográfica privilegiada que la hizo ser considerada como la entrada y la salida de la ciudad y durante siglos fue el paso obligatorio de quienes visitaban Caracas.

Es el lugar donde  el doctor José Gregorio Hernández murió atropellado por el único carro que existía para aquel entonces. Igualmente, allí nació el primer campeón de Boxeo del país Carlos, “El Morocho Hernández”, el astro del baloncesto venezolano Carl Herrera, el famoso médico venezolano Jacinto Convit, y Mercedes Pardo, pintora reconocida por muchos como una de las más prestigiosas y representativas del arte abstracto. Un lugar donde se encuentran las tortas de las Hermanas Suárez, obligatorias en los cumpleaños, bautizos, matrimonios o simplemente en las tardes de merienda.

Cómo llegar

A la Pastora se puede llegar por varios accesos. Por la avenida Baralt, bien sea entrando por la esquina de Guanábano o por la esquina de Dos Pilitas (frente a la Corte Suprema de Justicia). También por la avenida Urdaneta, doblando en la esquina de Miraflores hacia la derecha; pero la mejor es por la Baralt, porque desde allí podrá conocer un itinerario verdaderamente histórico con todo un legado cultural.

Lugares emblemáticos

En la esquina de Guanábano doblando a la derecha comienza el relato visual de toda una leyenda histórica que concierne no sólo a La Pastora, sino a todos los caraqueños. Enseguida, a la siguiente cuadra, se encuentra la esquina de Amadores, lugar que recuerda al Dr. José Gregorio Hernández quien murió arrollado, por el único vehículo que existía en Caracas, la tarde de domingo del 29 de junio de 1908, cuando se disponía a comprar una medicina para un paciente. El automóvil se desplazaba a 30 KM/h, velocidad descomunal para entonces, y José Gregorio Hernández se convirtió en la primera persona arrollada por un automóvil en Caracas. Allí, aún, está la Farmacia y un pequeño altar que los devotos del venerable, como fue declarado por la Iglesia en 1986, cuidan con esmero y le colocan flores. Una imagen del doctor, pintada sobre la pared de un edificio, se puede observar casi desde la esquina de Guanábano.

A unos 50 metros de la farmacia está una de las más arcaicas fábricas de tortas caseras que existen en la parroquia. Las tortas de “Las Suárez” son una tradición que mantienen los descendientes de estas dos hermanas pastoreñas, que convirtieron su casa en un taller de pastelería.

Desde allí se sigue la vía y, a la siguiente cuadra, en la esquina de Urapal, se topará con lo que fue el estudio del pintor valenciano Arturo Michelena. En una casona azul de finales de siglo XVIII y principios del XIX, que hoy está convertida en museo, se encuentran en sus dos pisos muebles, lámparas, objetos y obras del artista que fueron dejadas por legado testamentario a la nación por su viuda Lasteniana Tello de Michelena. El museo se inauguró en junio de 1963 y fue declarado Monumento Histórico Nacional el 31 de marzo de 1977 por la Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico Nacional y hoy, es una sala que recoge una exposición permanente del pintor. Tiene una tienda donde podrá adquirir recuerdos relacionados con el artista y su obra.

Siguiendo el recorrido, y cruzando en Urapal hacia el norte, se encuentra la plaza la Pastora, dedicada al héroe José Felix Ribas y que, según testimonios de los vecinos, fue construida en 1804 y tuvo en su piso por muchos años una de las obras del artista cinético Cruz Diez, la cual fue levantada para colocar la que hoy presenta.

También se encontrará con la Iglesia de La Divina Pastora, cuya imagen de la virgen data del siglo XVIII, siendo una copia de la que se encuentra en Sevilla. La edificación se hizo en dos construcciones: la primera, concluyó en 1745 y perteneció en un comienzo a la parroquia Altagracia; sin embargo, el terromoto de 1812 destruyó la edificación original. El templo se volvió a levantar y se concluyó en 1889, estando a cargo del Ingeniero José Muñoz Tébar. En ese entonces los vecinos solicitaron al presidente de la República para la fecha, Juan Pablo Rojas Paúl, que fuera pasada a la parroquia La Pastora, y así se hizo. Desde entonces es la iglesia de la parroquia.

En sus alrededores, en su lado Este, entre las esquinas de Pastora a Portillo, se encuentra la Tienda Caracas La Pastora, asentada en una casa construida después del terremoto de 1812 y que formaba parte de la sucesión Cardoso-Esteva.

La tienda Caracas La Pastora, nace como un proyecto macro del compromiso y el amor por “su Pastora”, como la califica Victor Zambrano, un hombre de contextura delgada, de poco cabello, canoso, y una barba blanca, para demostrar y fortalecer un sentido de pertenencia real con la comunidad. Nacido y criado allí, Zambrano, es el padre y actual ejecutor de Tienda Caracas La Pastora desde el año 2002. Dentro de sus programas crean actividades en las comunidades para dar a conocer las costumbres originarias de la localidad como lo es: “Los Locos y Diablos de la Pastora”, costumbre que, desde 1987, es una actividad cultural en honor a la Divina Pastora y consiste en demostrar como los locos y los diablos que nunca están juntos, mediante bailes y danzas se enfrentan, y, a la vez, son dominados por la imagen de su Patrona, Nuestra Señora de la Divina Pastora.

Otra alternativa de recorrer la Pastora es entrando por la esquina Dos Pilitas a Portillo, en la avenida Baralt. Allí se encuentra una vieja casona, sede de la Sanidad desde 1940 y ex residencia del lugarteniente “Catire Boves”, Chepito González. La casa se conserva con sus escaleras de caracol y sus pisos originales; se encuentra en buen estado y desde 1940 funciona como un ambulatorio de salud.

Más adelante está el puente Carlos III, una estructura que pasa sobre la quebrada catuche y que fue construida en 1784 y es hoy monumento histórico nacional. Desde 1976, es una de las obras de ingeniería hidraúlica más antigua de la ciudad capital, que aún conserva la placa de marmol colocada en ocasión de su inauguración por el entonces gobernador y capitán general Don Manuel González.

Una fuerte subida le conducirá hasta la esquina de Torrero, donde tendrá tres alternativas. Si sigue hacia el norte, se encontrará con una calle amplia que todos denominan Calle Real de La Pastora, podrá apreciar allí las fachadas coloniales que aún se conservan y que están en proceso de restauración, incluso de casas que fueron convertidas en pensiones.

Siguiendo hacia el norte, encontrará el convento de las monjas “Carmelitas”, y más arriba vía Puerta de Caracas, se topará con la Iglesia dedicada a San Judas Tadeo. Es una capilla moderna y el sitio de encuentro de los fervorosos del santo cada 28 de octubre.

Unos 50 metros más arriba está el monumento a José Félix Ribas, que recuerda el sacrificio del patriota, y desde donde se dice, “fue lanzada su cabeza a rodar por la Calle Real de La Pastora”. Al final de esta calle, en la esquina de Puerta Caracas, está la subida al Ávila, a Los Castillos y al Camino de los Españoles.

La otra alternativa en Torrero es seguir hacia el oeste, en una ruta que lo llevará hasta el Mercado de La Pastora, construido en el año 1958 y que forma parte de la red de Mercados Municipales de la Ciudad. En este trayecto y cruzando en la esquina de San Fernardo hacia Nazareno (norte), está una de las escuelas más emblemáticas de la zona: La República de Bolivia y el Conservatorio de Música Guadalupe, de donde han surgido distintos músicos criollos.

La tercera vía desde la esquina de Torrero es hacia el Sur, le permitirá llegar nuevamente a la Iglesia La Pastora y la plaza.

“Pachecho”

La denominación de “Pachecho”, que otorgan los venezolanos a la época en que comienza el frío, tiene su origen en La Pastora. “Pachecho era un hombre que a comienzos del siglo XX, del caserío de Galipán en el cerro el Ávila, llegaba a Caracas arreando tres burros cargados con infinita variedad de flores. Vestido con una ruana andina, de andar pausado y mirar confiado, el vendedor de flores y su comitiva difícilmente pasaban inadvertidos. Pacheco odiaba el calor y por eso nunca bajó a La Guaira para vender flores, prefería ir a Caracas pero sólo durante los meses fríos como noviembre, diciembre y parte de enero. (Nazoa, C. 2008).

Costumbres de los pastoreños

Entre las costumbres que recuerdan los pastoreños están los carnavales y las navidades: “Nos íbamos, desde las cuatro de la tarde, a la plaza de la Pastora, eso era muchos papelillos, serpentinas, los jóvenes pasaban y le daban regalos a las muchachas, juguetes y flores y allí jugábamos carnaval perfecto. También salíamos en carrozas y había comparsas, retretas, no había necesidad de salir a ninguna parte”, contó Julieta Hernández, vecina de la zona.

Hernández añadió que en la navidad eso era hermoso, “No íbamos en cambote todas esas muchachas desde las cuatro de la madrugada a la misa, porque la misa comenzaba a las cinco de la mañana. Luego salíamos de la iglesia y nos encontrábamos en la plaza con la venta de arepitas, de rosquitas y pastelitos, y allí desayunábamos, era muy sabroso. Los muchachos se llevaban sus patines y se iban a patinar por esas avenidas”.

Finalmente, Hernández comentó acerca de los diversos cines: “donde está hoy el mercado municipal de la Pastora, se encontraba el Cine Sucre. Ese cine Sucre fue el primero de la Pastora, luego vino el cine Pastora aquí en la esquina de Tajamar, en donde está hoy el liceo Agustín Aveledo. Esos cines desaparecieron y luego vinieron el Granada y el Plaza. También fui a uno que estaba subiendo hacia Manicomio, porque a una cuadra de ese cine vivían unas primas mías, hijas de mi tía Teresa, y yo las invitaba a ver películas”.

Sin duda alguna, la parroquia La Pastora encierra todo un legado cultural y patrimonial sumamente interesante del que mucho se habla y poco se conoce.

Anlady García.- 2009.

Consultas:

  • Hanns, E. (2003). Santiago de León de Caracas. Una guía práctica Histórica-Cultural. Caracas.
  • Hernández, M. (2000). Rutas de Turismo Cultural-Comunitario. Caracas: Fundación para el desarrollo integral de la sociedad (FUNDIS).
  • Renace Venezuela (2008). Edición Aniversaria, año 1, Nº 8. Vargas: Cooperativa Bolivariana de Noticias Vargas.
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