La agricultura en nuestro país

En Venezuela se desarrollaron sistemas agrícolas altamente especializados, algunos de los cuales permitieron la agricultura intensiva, y con ella asentamientos humanos estables, gracias a la obtención de importantes cantidades de excedentes para el intercambio, comercio, ofrendas rituales, celebraciones y ceremonias colectivas.

Entre estos sistemas destacaba el uso de campos elevados o montículos en las tierras bajas, así como terrazas y andenes en las tierras altas de la región occidental, donde además contaban con sistema de riego, silos y calzadas.

En las selvas tropicales húmedas y selvas de galería perfeccionaron el conuco, y en zonas inundadas por las crecientes de los ríos, la agricultura de estiaje. Esta última permite aprovechar los nutrientes que quedan depositados en las orillas y bancos de arena e islas de los grandes ríos cuando al finalizar la temporada de lluvias baja el nivel de sus aguas. Estos terrenos son excelentes para la siembra de algodón, granos, maíz y auyama, entre otras especies.

El Conuco: Es un sistema de siembra rotativo e itinerante que se caracteriza por la tala y la quema de pequeñas extensiones de no más de tres hectáreas en las que se cultivan simultáneamente entre los meses de diciembre y enero.

Además de la yuca, el maíz y la papa, se encuentra una enorme variedad de especies cultivadas y aprovechadas en Venezuela desde tiempos muy remotos. Entre éstas destacan: la batata y sus subespecies; otros tubérculos como el mapuey, ñame, ocumo, apio y algunos menos conocidos como el guapo, la ruba y la cuiba; bromeliáceas como la piña y la cocuiza, cuyas hojas con también utilizadas como medicina y como materia prima en la obtención de fibras para la elaboración de cuerdas, chinchorros y otros textiles; el ají aliño imprescindible en las comidas; pimientos, frijoles o “caraotas”, auyama, plátanos, cacao y maní.

Otras plantas de gran utilidad eran los totumos, quizás una de las primeras cultivadas en el continente, cuyos frutos se usaban en la fabricación de envases e instrumentos musicales como las maraca; el onoto, utilizado tanto en la cocina como en la elaboración de afeites y tintes; el algodón, materia prima por excelencia en la confección de vestimentas, chinchorros y hamacas.  Igualmente plantas de uso medicinal o mágico como el tabaco, la coca o hayo que los indígenas cultivaban con particular cuidado.

A los pueblos indígenas que han sobrevivido se les han impuesto de una u otra manera nuevos productos y otro tipo de sistemas agrarios basados en el monocultivo. Algunos, como el caso del cultivo del arroz entre los warao, han implicado el abandono progresivo del aprovechamiento de las palmas y la pesca como fuentes de alimento y en consecuencia una desmejora sustancial de su dieta diaria y condiciones de vida.

Fuente: Multienciclopedia de Venezuela

Periodista/Redactor (a): Lorena Martínez, Iconos de Venezuela

@iconosvenezuela, @lorentwi

 

Noticias relacionadas
  • No existen noticias relacionadas a esta noticia