La Historia de Miraflores

El 27 de abril de 1884, el General Joaquín Crespo toma posesión como Presidente de la República, y en agosto del mismo año compra el terreno de La Trilla (en Caracas)  a Ernesto Stein por la suma de Bs. 36.000, para iniciar la construcción de una nueva residencia, donde viviría con su esposa, misia Jacinta Parejo de Crespo, y sus hijos.

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En un comienzo la construcción de la nueva residencia estuvo bajo la dirección del conde italiano Giussepi Orsi de Mombello, tal vez con alguna participación de Juan Hurtado Manrique. En términos generales, la nueva residencia llamada Miraflores, tenía que superar en esplendor a la quinta Santa Inés, el hogar caraqueño de Crespo.

Fueron dos los elementos que influyeron en el lento desarrollo de la construcción del Palacio. Por un lado, las obligaciones presidenciales que impidieron a Crespo ocuparse directamente del proyecto; y por el otro, lo irregular del terreno, debido a que estaba situado en los bajos de la ladera sur avileña.

En España establece contacto con el constructor Juan Bautista Sales, con quien observa los modelos para la construcción, el diseño de los primeros planos, y contrata a un grupo de artesanos en carpintería, herrería, decoración, tallistas, albañiles, yesistas, para trabajar en Santa Inés y en el palacio de Miraflores. Junto con ellos, participa en la decoración del palacio el pintor español Julián Oñate, mientras que Arturo Michelena retrata al presidente Crespo, cuando éste hacía sus frecuentes visitas para supervisar la construcción de la obra.

Se comenta que durante su estadía en España, Crespo tomó el nombre de Miraflores debido a una Cartuja que existía en la ciudad de Burgos. Una segunda versión indica que Crespo se inspiró en ese nombre a raíz de su exilio en Perú, donde permaneció algún tiempo en una hacienda antigua denominada Miraflores.

El patio, está ocupado por jardines, estatuas y una fuente de mármol. La volumetría, la forma de las ventanas que terminan en arcos rebajados, las balaustras, pilastras y los sobrios relieves decorativos, confieren a Miraflores externamente las características de un palacete neobarroco francés, a pesar del aspecto italiano que produce el jardín interno con sus corredores perimetrales. Para sus acabados, se importaron mármoles de Italia, rosetones de bronce de España y espejos de Francia. Para el momento de su construcción, Miraflores fue una de las primeras construcciones antisísmicas edificadas en Venezuela.

En el año 1893, Crespo es elegido nuevamente Presidente de la República, luego del triunfo de su Revolución Legalista, hecho favorable para la edificación de Miraflores, pues se puede finalizar la construcción en su parte interna y también atender los detalles finales del proyecto.

En el año 1897 aparece por primera vez identificada, en el plano de Caracas, la esquina que lleva el nombre de Miraflores, además del área de la edificación.

A comienzos de 1898, antes de marcharse al interior, Crespo realiza la última visita al Palacio, y al poco tiempo una muerte violenta le sorprendería en La Mata Carmelera. Queda así, inconcluso su propósito. La muerte del general Joaquín Crespo generaría una etapa difícil para Miraflores. Él había dejado numerosas deudas, razón por la cual su patrimonio queda afectado. De esta forma, la viuda de Crespo debió hacer frente a algunas demandas, de las que no escapa Miraflores.

A raíz del terremoto ocurrido en Caracas el 29 de octubre de 1900, el General Cipriano Castro, ya en el poder, decide alquilar Miraflores como residencia presidencial. Toma tal decisión presionado por el temor que le inspiró el terremoto, pues el sismo lo sorprendió en la Casa Amarilla y tuvo que saltar a la calle desde uno de sus balcones. Miraflores, en cambio, tenía una construcción antisísmica. De esta manera, Castro se convierte en el primer Presidente en habitar el Palacio. También, se traslada allí el Despacho del Ministerio de Hacienda y Crédito Público.

El 1º de enero de 1901, el Palacio de Miraflores ofreció la primera recepción oficial con motivo del Año Nuevo. Posteriormente, en marzo, la Asamblea Nacional Constituyente aprueba un proyecto mediante el cual se autoriza al Poder Ejecutivo Federal para adquirir la propiedad del Palacio con el objeto de convertirlo en Mansión Presidencial. Entre tanto, la edificación es sometida a remate y, finalmente, el Gobierno Nacional la adquiere el 19 de junio de 1911, para convertirla en casa presidencial. Poco tiempo después, el General Juan Vicente Gómez se convierte en el primer mandatario que ocupa el Palacio con carácter de Residencia Oficial de los Presidentes de la República. Allí ofrece el General una gran recepción con motivo del Centenario de la Independencia, el 5 de julio de 1911.

En 1923, es asesinado en extrañas circunstancias en Miraflores Juan Crisóstomo (Juancho) Gómez, el hermano de Juan Vicente Gómez, quien para ese momento ocupaba el cargo de primer vicepresidente y gobernador del Distrito Federal. A partir de entonces, el palacio queda clausurado hasta 1935.

Para el año 1936, el General Eleazar López Contreras se instala en Miraflores y le cambia al Palacio el carácter personalista que le habían atribuido Castro y Gómez, confiriéndole un perfil de Palacio Nacional de Gobierno y residencia oficial de los Presidentes de Venezuela. En 1941, el Presidente Isaías Medina Angarita ordena la reparación del Despacho Presidencial y mejora los alrededores del Palacio.

En 1945, Rómulo Betancourt se convierte en el primer mandatario que identifica a Miraflores como la sede donde se refrendan los Decretos Presidenciales, en sustitución del Palacio Federal, como se hacía anteriormente a esta fecha. En 1948, llega al Palacio de Miraflores el primer presidente elegido por voto popular: Rómulo Gallegos.

Entre 1948 y 1958, durante la dictadura de la Junta Militar y del General Marcos Pérez Jiménez, el Palacio de Miraflores sufre un grave abandono, incluso se plantea destruir sus instalaciones y reemplazarlo por otra edificación que sirva de sede oficial del Gobierno. Para el año 1959, Rómulo Betancourt, primer Mandatario Constitucional de la nueva etapa democrática, despacha desde Miraflores e inicia una nueva ampliación de algunos salones y ambientes del Palacio.

Años más tarde, en el primer período constitucional de Rafael Caldera (1969-1974) se inicia el levantamiento del Edificio Administrativo. Y en febrero de 1979, el Palacio es declarado Monumento Histórico Nacional. En el período del Presidente Luis Herrera Campins, se concluye el Edificio Administrativo y la Plaza Bicentenaria. Y en el Gobierno de Jaime Lusinchi se amplia el área correspondiente al Consejo de Ministros.

Desde 1994 hasta nuestros días, ha emprendido una práctica dirigida a rescatar la dignidad del Palacio de Miraflores como sede oficial del Gobierno Nacional. Así, se han abierto sus puertas a cientos de personas interesadas en conocer el sitio histórico. También, se ha intentado proyectar este recinto como expresión de la vida nacional y, por ello, allí confluyen los diferentes sectores del país tales como empresarios, obreros y funcionarios del gobierno, sin olvidar al Clero y la Fuerza Armada Venezolana, para reunirse y tomar acuerdos sobre asuntos de particular interés en sus campos respectivos.

En febrero de 2007 se inaugura una nueva sala prensa bautizada Simón Bolívar, más amplia y cómoda para realizar las conferencias de prensa o anuncios importantes por parte de los distintos representantes del gobierno.

Colocando el país que somos en el lugar que todos queremos.

Periodista/redactor: Cristina Guerrero, Iconos de Venezuela

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